EXPOSICIONES 2026
En esta nueva edición del Poborina Folk, las artes visuales continúan creciendo como un espacio de diálogo entre tradición y contemporaneidad, entre territorio y creación. Lejos de ser un complemento, el arte se consolida como una nueva capa del festival, capaz de ampliar la experiencia del público y generar nuevas lecturas sobre el entorno que nos acoge.
Este año contaremos con dos propuestas expositivas que, desde lenguajes distintos, comparten una mirada profundamente conectada con el paisaje, la memoria y lo cotidiano.
Exposición de la escultora Patxa Ibarz Gil
La escultora y artista zaragozana Patxa Ibarz Gil presentará una intervención en el espacio público, fruto de su reciente residencia artística con la Fundación Térvalis en la masía de Santa Ana de El Pobo durante el mes de mayo. Este proceso previo, basado en la inmersión en el territorio, ha permitido a la artista desarrollar una obra específica para el contexto del festival, estableciendo un diálogo directo con el entorno rural y sus habitantes.
La intervención de Ibarz Gil en Poborina no se plantea como un elemento aislado, sino como una pieza viva que se integra en el tejido del pueblo, invitando a recorrerlo desde una nueva perspectiva. Su trabajo artístico, sensible a los ritmos del lugar y a las huellas que lo habitan, propone una experiencia abierta y diferencial, donde el espectador se convierte también en parte activa de la obra.
Durante los días del festival, esta propuesta transformará el espacio público en un escenario de encuentro entre arte, comunidad y territorio.
Exposición de fotografía de Isaac Senchermés
Isaac Senchermés, artista visual y apicultor, vuelve a Poborina Folk con una exposición creada especialmente para esta edición. Su trabajo se sitúa en la intersección entre el arte y la apicultura, entendiendo esta última no solo como técnica, sino como una forma de conocimiento situada que permite repensar las relaciones entre especies, territorios y formas de habitar.
Desde una mirada crítica, utiliza el conocimiento apícola como ejercicio para la investigación contextual, proponiendo metáforas y modelos que permiten releer nuestras propias estructuras sociales y espaciales. Su obra se articula como una investigación en proceso, que indaga en las tensiones ecológicas, políticas y simbólicas que atraviesan los espacios compartidos, abordando las complejidades del habitar contemporáneo. En este contexto, la exposición se configura como un espacio de pausa dentro del ritmo del festival, un lugar donde la imagen fija invita a la reflexión y al detenimiento, ampliando el imaginario del Poborina Folk y aportando nuevas capas de significado.
