TAMBORES DE TERUEL
Con su nuevo espectáculo De tierra y tambor, que presentarán en Poborinafolk, Tambores de Teruel da un paso más en su trayectoria, llevando su lenguaje sonoro hacia una propuesta más escénica, contemporánea e inmersiva.
Desde hace casi cuatro décadas, la asociación cultural Tambores de Teruel ha hecho vibrar plazas, teatros y festivales con una propuesta única: la reinterpretación del toque tradicional del tambor y el bombo del Bajo Aragón desde una mirada propia, intensa y contemporánea.
Fundada en 1987 para acompañar las procesiones de la Oración en el Huerto de Teruel durante la Semana Santa turolense, el grupo ha trascendido su origen para convertirse en un referente dentro y fuera de nuestras fronteras.
Su sonido, rotundo y profundamente emocional, nace de la tradición, pero se transforma en cada actuación: rápido, enérgico, casi hipnótico por momentos. No es casualidad que hayan llevado su música a escenarios tan diversos como el Madrid Arena, el Teatro Central de Sevilla o festivales internacionales en Francia y Portugal, entre otros. Tampoco es casualidad que sean el grupo que nos ha acompañado desde que nació este festival: 26 años de tambores recorriendo las calles de El Pobo, 26 años de Poborinafolk con Tambores de Teruel.
Cuentan con más de 150 instrumentistas y una cantera que sigue creciendo gracias a una escuela que introduce a niños y niñas en esta expresión cultural desde edades tempranas. A ello se suma un repertorio con más de 80 composiciones propias y una discografía que documenta la evolución constante de su sonido.
Pero si algo define a Tambores de Teruel es su capacidad para mirar hacia el futuro sin perder de vista sus raíces. Este nuevo formato es una reinterpretación de su propio lenguaje: una narrativa sonora más ágil, donde los contrastes, la energía colectiva y la fuerza del ritmo se suceden sin pausa, llevando al espectador a una experiencia casi inmersiva.
La esencia sigue intacta —los ecos de la tradición, la contundencia del bombo, la precisión del tambor, la piel del timbal—, pero el enfoque es distinto: más contemporáneo, más escénico. Una propuesta que dialoga con el presente sin renunciar a la identidad que los ha hecho únicos.
Además de sus actuaciones, el grupo continúa con su labor divulgativa, acercando al público la historia de esta tradición aragonesa. Su actividad en festivales, medios de comunicación y colaboraciones con artistas de renombre dentro del panorama folk refuerzan su papel como embajadores culturales.
En un momento en el que lo local cobra un nuevo valor, Tambores de Teruel demuestra que la tradición no es estática, sino un punto de partida para seguir creando. Con este nuevo espectáculo, la formación invita al público a redescubrir el poder del ritmo. Porque cuando suenan los tambores, no solo se escuchan: se sienten.
